Biografía

25 AÑOS EN MI VIDA PROFESIONAL

25 años viviendo del fútbol dan para mucho en este deporte: alegrías que duran poco, insatisfacciones que son eternas, muchas citas memorables que ayudan a uno a madurar y sentir los acontecimientos que suceden alrededor del balón como enseñanzas que no tienen precio.

Tantos años transcurridos y tantas cosas que no deben caer en el olvido: Mi primer salario en el equipo de mi pueblo, Arosa S.C., unos años después mi paso por el club deportivo Lalín. Un club que me enseñó y me ayudó a ser mejor a nivel humano y deportivo. El privilegio de conocer al hombre que me fichó para ese club y que da nombre a su campo, no hay dinero que lo pague, Sr. Manuel Angel Cortizo Blanco, un caballero de los pies a la cabeza que siempre tendré presente.

Mi llegada al Racing de Ferrol, me dio las mayores satisfacciones deportivas como jugador y me hizo años más tarde entrenador. Ascender a Segunda división A fue memorable después de muchísimos años sin disfrutarlo en un club tan histórico. El destino hizo que ese ascenso fuese mi último día de jugador y comenzase con 34 años mi carrera como técnico, de jugador a entrenador de mis compañeros, todo de manera instantánea. Recuerdo que fueron momentos difíciles, como dejar en la grada a compañeros que hace unos días se cambiaban a mi lado, además tres derrotas en las tres primeras jornadas de liga en Segunda división A, sumamente criticado y todo lo que conlleva una situación de este tipo. Tengo que agradecer al presidente del club, Sr. Isidro Silveira Camesselle por darme la posibilidad de ser entrenador y por empeñarse a que yo saliese a flote en momentos complicados. Mi descubridor y al que le estaré agradecido eternamente.

Fueron cuatro temporadas al frente del Racing, todas ellas de mucho esfuerzo, con mucho sufrimiento y algunas alegrías: Sufrimos un descenso de categoría pero con mucho trabajo, coraje y perseverancia pudimos lograr el ascenso al año siguiente. Recuerdo nuestros rivales en el play-off de ascenso, para ponerse a temblar!: Castellón, con una gran plantilla de futbolistas curtidos en la categoría, Atlético de Madrid B, con futuros jugadores de primera división y el Sevilla B que poseía una hornada de brillantísimas promesas, hoy figuras del fútbol nacional: Jesús Navas, Sergio Ramos, Fernando Vega, Antonio Puerta, etc.. Fue muy duro, pero tuvo final feliz.

Después de doce años en el Racing de Ferrol: ocho de jugador y cuatro como técnico tocaba cambiar de aires, coger la maleta y explorar nuevos caminos profesionales, salir de mi tierra, Galicia y seguir creciendo como entrenador.

Mi destino sería Tarragona con el Gimnástic de Tarragona, un equipo recién ascendido que había bajado dos años antes. Llegar a esta ciudad fue lo mejor que me ha podido ocurrir en la vida a nivel profesional. Sufrí mucho, es cierto! Sobre todo al principio de las temporadas porque no daba con la tecla para que mi equipo fuese solvente, pero después fue todo perfecto. Sin duda, el apoyo del presidente fue crucial. Mi gran valedor en ese club. Sin él, nada hubiese sido posible. Me refiero al Sr. Josep María Andreu Prats. Terminamos la primera temporada con un séptimo puesto que fue celebrado en la plaza de toros de Tarragona como si fuese una gran gesta ante miles de “nastikeros” .Un segundo año con un ascenso a primera división después de 56 años. Realmente ni en mis mejores sueños, hubiese imaginado semejante desenlace.

Entramos en mi tercera temporada en el Gimnàstic de Tarragona en primera división. Era complicado sobrevivir, las limitaciones económicas eran las que eran. Después de trece jornadas llegó mi primer cese profesional. Mi ciclo se había terminado, el equipo no ganaba y se buscó un remedio al mal. Fue un momento triste para mí pero siempre tuve claro, que cuando llegas a un club, te vas o te echan, por tanto tienes fecha de caducidad. En mi corazón llevo muchos recuerdos y a muchas personas de esa maravillosa ciudad, a la que quiero tanto.

Una nueva aventura me brindaba el destino, llegar al Polideportivo Ejido, un equipo especial, por el encuadre geográfico, equipo con ilusión, con envidia sana del vecino, el Almería que disfrutaba de la primera división. Los recuerdos de mi paso por ese club son entrañables. Las cosas no salieron bien desde el principio, por varios factores y la situación se fue enquistando. Todo terminó como terminan las cosas cuando no se gana, teniendo que dejar el cargo.

Esta es la pequeña historia resumida y escueta de mi vida profesional, de todos estos años en los que este deporte que adoro me ha dado de comer, que no es poco, mejor dicho, es muchísimo. Son pocos los equipos en los que he militado pero he saboreado cada minuto que he pasado en ellos, por lo que quiero mostrar mi agradecimiento a todas las personas que trabajaron a mi lado y confiaron en mí.