
Se abré el debate acerca del estilo futbolístico de apadrina José Mouriño, si es el adecuado para el Real Madrid, vinculando el juego del Inter con el que pueda ofrecer la temporada que viene. El portugués es un genio, un hombre astuto que sabe lo que tiene entre manos, sólo desde mi humilde opinión, a veces le fallan las formas y deteriora su imagen aunque no parezca preocuparle.
Mouriño ha dirigido en Portugal, Inglaterra e Italia. Puede asegurar que el fútbol que propuso es totalmente diferente en cada país, saliendo vencedor en los tres. Porque el sabe que el fútbol nace en la valía de sus futbolistas no solamente en el cuerpo técnico. Para el, lo más importante es proponer el fútbol que sea más dificil de contrarrestar para ser un equipo ganador no el que más guste, porque el estilo de un equipo no tiene que ser un capricho del entrenador, en el que se tenga que jugar como a el le gusta o como el jugaba en su etapa de jugador; esto no es más que una demostración de incapacidad en la dirección técnica de un club de fútbol. ¿Alguien se imagina a Pep Guardiola dirigiendo al Xerez y tratando de imponer el estilo de su Barça?... sería nefasto para su integridad profesional.
Estoy convencido que el fútbol del Inter a Mouriño no le apasiona, pero el entiende que es el más complicado para los demás, porque muy pocos equipos o casi ninguno lo saben atacar.
El Inter de Mouriño demostró este año que lo que no es bonito puede ser muy útil, estoy hablando de un entrenador que ganó mucho en muchas partes no en una parte.
El portugués consigue allá por donde vá que sus jugadores se entreguen a una causa y dando cada cual el ciento por ciento de sus posibilidades. Es un lider que arrastra, un ganador.
Porque liderar es encauzar en la misma direccíon las acciones de los demás. Sus jugadores realizan un esfuerzo supremo y no lo realizan porque se le mande, sino porque los convence de que es necesario, solo comprobando la actitud de E'too casi de lateral derecho en su equipo es una muestra de lo que escribo.
La capacidad de persuadir de Mouriño es descomunal. Emocionar y contagiar de entusiasmo a sus componentes es admirable.
Estoy seguro y convencido que el juego del Real Madrid la temporada que viene tendrá poco que ver con este gran Inter campeón, el tiempo dará o quitará razones.

Una vez terminada la liga de las estrellas, necesitaba días para reflexionar sobre ella, ganar perspectiva para descifrar los números de los vencedores y los vencidos, una vez más esta competición se ha movido en los parámetros del poder. Los ricos están arriba en la jornada 38 y los pobres se van a segunda en dicha fecha. Durante diez meses hay sorpresas momentáneas de equipos que no cumplen expectativas y otros que si lo hacen por exceso, pero al final la ley del rico se impone, salvo como todos los años que hay un equipo revelacíón, aunque este año sean dos y un equipo decepción, que este año también son otros dos, el resto se rige por la ley de: \"cuanto te gastas y se intuye que puesto en la tabla ocupas\".
Por arriba lo previsto en la jornada uno, lucha de ricos. La persecucíón del Real Madrid acabó siendo inutil. El mano a mano entre los más ricos se decidió por sus duelos particulares, en su mano a mano en el Nou Camp y el Bernabeu. Lo demás ha sido quitarse de en medio rivales hasta conseguir prolongar la decisión hasta la última jornada.
Le siguen en la tabla otros dos ricos ,pero menos, el Valencia y el Sevilla, este último con ligera agonía final en el campo del Almería.
Aparece el equipo revelación del campeonato, el que supera las previsiones de los optimistas, el de cada año, la excepción que confirma la regla de que este es el campeonato de los ricos y los pobres, el Real Mallorca y como no, el Getafe.
A partir de aqui, en la clasificación , normalidad, hasta encontrarnos con el equipo decepción ,que este año son dos también, algo inusual, el Villarreal y el Atletico de Madrid.
Asi hasta el final de la tabla, en donde nos encontramos a los más pobres, a los que intuíamos que iban a sufrir por mantener la categoría y no han podido. Lamentablemente las previsiones del pobre se han cumplido y nos dejan para volver a Segunda división, hablo del Xerez y del Tenerife, les acompaña otro pobre, pero menos, el Valladolid. Hasta pronto.

Sólo tres días faltan para resolver quién será el ganador de una nueva liga, una de las más competidas de los últimos años con unos registros demoledores tanto del Barça como del Real Madrid. Dos equipos que han demostrado jerarquia, poderio, solvencia y rigor desde la primera jornada hasta la última, eso si, escogiendo caminos futbolísticos distintos para alcanzar su objetivo.
Hablar de fútbol es hablar de futbolistas casi ineludiblemente, hablar de estos equipos es hablar de sus jugadores, hablar de ellos es hablar de Messi y Cristiano.
Desde hace tres meses las comparaciones entre ellos son constantes, queriendo indicar que el éxito de sus equipos pende de lo que uno y otro sean capaces de producir. El culé produce 32 goles al día de hoy más lo que genera, el merengue produce 26 goles, eso si, con dos meses inactivo por una lesión. ¡ Soberbios!, a mi me lo parece. ¿Alguien se imaginaría a sus equipos sin ellos?, es posible que serían siendo poderosos, pero de distinta manera.
Imaginaba en el inicio liguero este pulso, pero nunca que tomara esta dimensión. Cada semana aumenta la repercusión y dimensión de lo que hacen. Se dedican en cada partido por igual al desborde que al remate. Hace un par de campañas ninguno pasaba de los 15 goles, ahora duplican la cifra. Cifras asombrosas de killers del área sin serlo. No son referencias fijas alli donde se cuece el gol, pero aparecen por allí con el balón cosido al pie o por sorpresa. Un espectáculo permanente y único que por desgracia el próximo domingo nos abandona.
