I make that a football idea is accepted in a team of 23 people

It is Sunday, it’s the day of football players, and it’s time to implement our game style, procuring the machining, automating and internalising of the skills of players in the pursuit of a common objective: checking 3 points in that match.
Become acquainted with my working methods

Methodical

All rounder

Scientific

From the sideline

HACIA EL PARTIDO SIGUIENTE

Siempre los grandes progresos en cualquier ámbito requieren de mucho trabajo en silencio, de muchas horas en la sombra, de esfuerzos sucesivos, de vivencias compartidas o momentos en solitario; de lo contrario se convertirían en pequeños logros efímeros que en seguida...

ENTRAÑAS DE VESTUARIO

Dentro de cada club, en el interior de cada vestuario conviven y coexisten intereses variopintos, ya no dentro de cada futbolista sino dentro del equipo. No tendría sentido un equipo que no aglutinara los intereses y coincidieran o no tuvieran nada que ver con los del...

CERTEZAS Y DESASOSIEGOS

En el fútbol como en otros órdenes de la vida, no hay una certeza, un si absoluto, ni un imposible por hados del destino. No existe un no porque si, casi todo es relativo. Momentos de ánimo, curvas de rendimiento, euforias, decepciones y depresiones de algunos...

EL VIAJE POR LA COMPETICION

En fútbol como en cualquier deporte colectivo, el equipo funcionará mejor cuanto mejor funcionen las personas, pero esas personas con la misma camiseta comprometidas con referencias colectivas. Siempre dentro de una especificidad en un marco colectivo definido que...

HOY ES EL MAÑANA DE AYER

En fútbol siempre hay que vivir el presente, el hoy y el ahora, sin los condicionantes del pasado, siempre el día a día es el mañana de ayer. Es una tarea complicada porque liberarse de condicionantes negativos de partidos pasados no es misión sencilla, trasladan...

COMPLEJIDADES DEL INDIVIDUO

Los entrenadores necesitamos conocer el distinto tiempo de asimilación de nuestros jugadores. No todos lo aprenden a la misma velocidad, ni interiorizan en el mismo instante, no todos los ejecutan de manera inconsciente, incorporando a su tiempo vital esas enseñanzas....

My dream team

1

I SUBSTITUTE

The manner of winning depends on the club, the city and its idiosyncrasies

I COMBINE

Many styles of play and manners to train the players

g

I ADAPT

The positions of the players so as to become better as a whole

T

I MAXIMISE

The key players of the game and that the stars are the teams

S

I MINIMISE

The value of the opponents before a match

I IMPROVE

The manner of winning depends on the club, the city and its idiosyncrasies

I REINVENT

The management, speed, training and care of the team.

M

I ELIMINATE

The dependence on unscientific players with irregular performance.

I REUSE

My multiple abilities and versatility depending on the reality at this point of time

I RESHAPE

Aspects of the game as regards to our manner of playing, through analysis and metrics

I REINVEST

In human resources, improvement of player techniques and research

Video gallery

EL ENTRENAMIENTO Y LA MENTALIDAD

Practicar con intensidad para desarrollar una gran mentalidad para ganar debe ser el primer objetivo de cada entrenamiento en fútbol, esa exigencia en la toma de decisiones practicada con un estrés competitivo superior a las dificultades de un partido, no es más que lanzar problemas continuamente para una resolución que obligue a los jugadores a reproducir respuestas constantemente para que los jugadores respondan de manera automática en un contexto en el que la intensidad de la preparación condiciona el cerebro y el cuerpo para que sepa actuar en condiciones de presión reiterada y mejore su nivel competitivo y acelere su crecimiento personal como futbolista.

Por momentos se necesita entrenar en condiciones de alto estrés la toma de decisiones que te obligará el partido, para que cuando tengas que jugar de verdad ante un oponente, no haya que pensar, simplemente se hace, se juega y siempre estarás acompañado de claridad, de precisión y de intensidad.

Se persigue poseer la habilidad de tener y mantener la claridad, la consciencia de la situación, la capacidad de realizar análisis certeros y tomar en consecuencia las decisiones idóneas a toda velocidad en un estado estresante de competición. Es un estado resolutivo en el que podemos confiar en nosotros mismos y dar respuestas sucesivas, ser flexibles y mostrar adaptabilidad mientras controlamos nuestro juego, percibir los detalles importantes y dirigir la atención al lugar adecuado.

Precisión e intensidad en alta presión, esa es la clave que se busca porque en el fútbol, en el que un segundo o un minuto, una mala decisión tomada bajo presión, confusión y poca claridad de ideas decide el final de la batalla y muchas veces el destino de un equipo. Se de sobra que actuar bajo presión es complicado, la atención se desvía o se mantiene, si se desvía la respuesta emocional será negativa y el comportamiento será erróneo, parecerás atascado o sobrepasado. Por otro lado, si eres capaz de mantener la atención a lo largo del tiempo, podrás mantener la conciencia de la situación y serás preciso casi seguro, podrás tener la mente clara, adaptada y podrás superarte.

Los momentos críticos en fútbol siempre llegan y muchas veces las malas decisiones que se toman no es debido por la falta de capacitación o de habilidad, vienen por la inadaptación por incapacidad de manejar la tensión en los momentos cruciales. Donde dirigimos la mente, es donde nuestros pensamientos nos llevan, estos provocarán una emoción que es la que define nuestra respuesta o nuestro comportamiento y en definitiva nuestra actuación. Dicho de otra manera, si somos capaces de controlar nuestra atención y por tanto nuestros pensamientos, también podremos controlar nuestras emociones y así mejorar ineludiblemente nuestra actuación, es siempre una reacción en cadena que podemos intentar controlar o no y que marcará nuestro rendimiento en el campo. Si controlamos nuestra atención, controlamos nuestro rendimiento y nos facilita controlar el juego.

RECICLARTE PARA LIBERARTE Y NO OXIDARTE

A medida que voy haciendo camino en mi profesión, voy adquiriendo experiencias, conocimientos, aprendizajes, caídas, obstáculos. Todo esto hace que intente construir una especie de “caja de herramientas”, trato de utilizarla en todo momento de manera consciente o inconsciente casi siempre en los malos momentos. Al final este “kit” es de cosecha propia, ya que es un cúmulo de lo que llevo vivido como entrenador hasta ahora.

Esta “caja de herramientas” me ayuda a tomar decisiones, reflexionar, evaluar escenarios de todo tipo, futuros y presentes, hace que recuerde el pasado con aciertos y desaciertos pero fundamentalmente influye de una manera directa cuando llega el momento de cambiar para encontrar mejores resultados.

A mí me gusta  como a los demás entrenadores  sentir que estamos evolucionando, porque cuando sucede esto, la persona se siente a gusto, plena, está dispuesta, las posibilidades de explotar nuestro  potencial aumenta de forma considerable y sobretodo nos sentimos útiles e importantes, tanto para nosotros como para quienes nos rodean en el  equipo.

Pero a la mayoría de los entrenadores, por no decir todos, nos cuesta muchísimo trabajo tomar vuelo y ganar perspectiva para abandonar lo conocido para volar hacia otras experiencias gratificantes que nos permitirán crecer y acercarnos aún más a lo que quiere cada uno, nos cuesta transformarnos; a mí me cuesta, pero lo hice más de una vez  y lo volveré a hacer.

Y… ¿por qué cuesta esto de ganar perspectiva, transformarte  y tomar vuelo?, por algo muy simple  pero que a la vez es un lastre muy pesado, permanente y molesto que se tiene que cargar  a diario; nuestras creencias limitantes. Este actor que parece muy secundario, siempre cobra un enorme protagonismo en cada momento que uno tiene que tomar decisiones o bien cuando nos encontramos haciendo el camino hacia un objetivo o una meta.

Se presentan disfrazadas, de pensamientos o de resultados, pero en todos los casos lo que crean es una necesidad de no desapegarnos de ellas,  nos generan inseguridad, dudas y excesivo miedo. Un disfraz que adoptan estas creencias es el de  estar presente  cuando tenemos que desarrollar un plan, y la máscara con la que se presentan, es en hacernos vivir pensando y obsesionarnos con el resultado más que en el proceso, y la consecuencia  de esto, es que nos descentramos del momento, de lo que tenemos que hacer y esto trae el resultado de equivocarnos, perder la paciencia, ponernos ansiosos porque el resultado esperado no llega, perdemos el control emocional y finalmente nos equivocamos en el plan que deseábamos trazar.

Cada día como entrenador se me presentan  retos, obstáculos, dificultades y ante todo esto tengo que optar por una actitud, posicionarme desde diferentes perspectivas, reflexionar, opinar a veces con conocimiento y otras desde lo que creo. Enfrentarme a situaciones tanto esperadas como no y esto  hace que tome una actitud a la hora de resolver conflictos, esto es vital porque es lo único que puedo controlar en mi profesión, ya que esto depende de uno mismo.

Todo lo que me rodea no puedo controlarlo en su totalidad, el entorno, la opinión pública etc. Habrá algunas cosas que más y otras menos pero su ciento por ciento nunca, pero lo que si puedo controlar completamente, es como me comporto ante ello, mi actitud.

Esta situación emerge  cuando tenemos un problema, un reto, una adversidad o un obstáculo, su resolución o salto de nivel dependerá de la ACTITUD que tomes o mejor dicho desde que perspectiva te sitúes. Cuando perdemos un partido o entremos en una mala racha la perspectiva que predomina es del “¿POR QUE?, cuando sucede algo suelen preguntarse eso, “¿qué ha sucedido?” y “¿por qué ha pasado?”, lo cual es necesario saberlo pero el problema radica en no quedarse anclados en ese punto mucho tiempo, reflexionando, teorizando, haciendo hipótesis, jugando con que si se hubiera hecho tal cosa, lo otro, aquello y a su vez se juzga a todo el mundo.

Lo verdaderamente importante es buscar y crear el cómo resolverlo y esta perspectiva es la más difícil, laboriosa y trabajosa de lograr, por eso destacan las personas que consiguen objetivos de las que no, porque las primeras están constantemente con la ACTITUD de crear y aplicar el “como”, y avanzan en cada paso en cada momento en cada día y nunca se quedan en el mismo lugar

Cuando un entrenador comienza a centrar su ACTITUD a vivir desde el “como”, ha creado para su profesión una auténtica ventaja. Pero claro llegar ahí tiene su recorrido y su trabajo, porque se debe aprender mediante un intenso y aplicado trabajo interior, que las condiciones perfectas no existen, a que no hay nada seguro en esta profesión, a que cuando tomas decisiones, creas o pones en marcha algo en el que puedes equivocarte, caerte o que no salga como pretendías.

Y este es el punto más importante, cuando vives desde la perspectiva de buscar y crear el “cómo hacerlo”,  que te salga mal el plan a la primera servirá para descubrir lo que hace falta mejorar para que el siguiente intento salga mejor y así hasta encontrar el punto adecuado. Podrás ir a muchos congresos, muchas charlas a que te den la fórmula del éxito, podrás preguntar a muchos entrenadores cómo se hace, tendrás miles de conocimientos sobre cómo hacer las cosas pero si tu mente no adopta la ACTITUD de crear y aplicar el “cómo hacerlo”, todo lo demás te será inútil. Nuestros conocimientos están para ser experimentados en el momento que los necesitemos, así hasta el final de nuestro recorrido profesional para evitar oxidarte.

CADA LUNES, VOLVER A EMPEZAR

Hay que grabarse en la mente que cada futbolista es diferente uno de otro, porque aparte de que su esencia se diferencia una de otra, todos tienen creencias limitantes, pero a su vez los egos en algunos jugadores son más fuertes y dominantes que en otros.

Además todos toman diferentes actitudes frente a los sucesos que se les presentan día a día y jornada tras jornada junto  con  sus estados anímicos que varían durante el día varias veces. Dicho esto, es sumamente difícil saber cómo actuará y reaccionará una persona vestida de futbolista, y que  lo haga de la manera que tú quisieras, ya es mucho  más  complicado.

Muchas veces los entrenadores actuamos como si nuestro jugadores fuesen mini  robots, es decir, buscamos programarlos para que hagan nuestra vida sencilla, sin obstáculos creyéndonos que  todo lo que hacemos y decimos tiene causa-efecto de manera instantánea, esperando que lo jugadores reaccionen y actúen como lo haría uno y  esto es una auténtica pérdida de tiempo y sobre todo de energía.

Como entrenadores, cualquier camino que emprendamos, nos enfrentaremos a miedos, dudas, inseguridades, etc… propias y de los demás que nos rodean, con lo cual debemos hacer frente a estos, primero defendiéndonos de sus ataques y luego dar un paso al frente para alejarlos de nuestro camino y del camino de nuestros jugadores que también los sufren y muchas veces en silencio porque no saben ahuyentarlos.

Una de las cosas más difíciles de conseguir los hombres de fútbol es esto vencer los propios miedos aparte de  ser intensos y constantes, ejecutar lo que  nos pide la conciencia, no descentrarnos, estar presente en cada momento sin perder el foco y no dejarnos  arrastrar por pensamientos negativos de futuro y lastres del pasado, cada uno tiene el suyo. Como también aprender y saber gestionar tus malos momentos, tus pensamientos negativos habituales, cualquiera tiene los suyos, emociones y ego.

Esta profesión de entrenador necesita intensidad y concentración propia y de los jugadores, si se quieren hacer bien las cosas, y da igual que se gane mucho dinero o no, porque las distracciones, la falta de intensidad y la relajación están presentes en todo momento, independientemente de los ingresos.

Como en todos los órdenes de la vida y el fútbol pertenece a esta, con el talento solamente no alcanza y sobretodo en estos tiempos en el que vivimos, donde cualquiera que se prepara y logra tener una mentalidad fuerte e intensa, marca la diferencia. Con esto quiero decir que si tienes talento para jugar al fútbol, deberás esforzarte igual, necesitarás ser intenso en los momentos que se requiera ésta actitud, tendrás que comprometerte y dedicar horas a superar tus propios límites, cada minuto, cada hora, cada día, cada semana hay alguien que está preparándose minuciosamente  para ganarte.

El camino es largo, tiempos de decepciones y fortalecimientos son compañeros de viaje de un entrenador, desengaños, decepciones desalientos, vivir entre la frustración de muchos y de la incomprensión de casi todos cuando las cosas no salen. Cada partido es y será un comienzo aunque te sientas cansado, aunque no lleguen los resultados, aunque los detalles lastimen, aunque el frío queme y el miedo muerda, siempre hay que volver a empezar.

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