Practicar con intensidad para desarrollar una gran mentalidad para ganar debe ser el primer objetivo de cada entrenamiento en fútbol, esa exigencia en la toma de decisiones practicada con un estrés competitivo superior a las dificultades de un partido, no es más que lanzar problemas continuamente para una resolución que obligue a los jugadores a reproducir respuestas constantemente para que los jugadores respondan de manera automática en un contexto en el que la intensidad de la preparación condiciona el cerebro y el cuerpo para que sepa actuar en condiciones de presión reiterada y mejore su nivel competitivo y acelere su crecimiento personal como futbolista.

Por momentos se necesita entrenar en condiciones de alto estrés la toma de decisiones que te obligará el partido, para que cuando tengas que jugar de verdad ante un oponente, no haya que pensar, simplemente se hace, se juega y siempre estarás acompañado de claridad, de precisión y de intensidad.

Se persigue poseer la habilidad de tener y mantener la claridad, la consciencia de la situación, la capacidad de realizar análisis certeros y tomar en consecuencia las decisiones idóneas a toda velocidad en un estado estresante de competición. Es un estado resolutivo en el que podemos confiar en nosotros mismos y dar respuestas sucesivas, ser flexibles y mostrar adaptabilidad mientras controlamos nuestro juego, percibir los detalles importantes y dirigir la atención al lugar adecuado.

Precisión e intensidad en alta presión, esa es la clave que se busca porque en el fútbol, en el que un segundo o un minuto, una mala decisión tomada bajo presión, confusión y poca claridad de ideas decide el final de la batalla y muchas veces el destino de un equipo. Se de sobra que actuar bajo presión es complicado, la atención se desvía o se mantiene, si se desvía la respuesta emocional será negativa y el comportamiento será erróneo, parecerás atascado o sobrepasado. Por otro lado, si eres capaz de mantener la atención a lo largo del tiempo, podrás mantener la conciencia de la situación y serás preciso casi seguro, podrás tener la mente clara, adaptada y podrás superarte.

Los momentos críticos en fútbol siempre llegan y muchas veces las malas decisiones que se toman no es debido por la falta de capacitación o de habilidad, vienen por la inadaptación por incapacidad de manejar la tensión en los momentos cruciales. Donde dirigimos la mente, es donde nuestros pensamientos nos llevan, estos provocarán una emoción que es la que define nuestra respuesta o nuestro comportamiento y en definitiva nuestra actuación. Dicho de otra manera, si somos capaces de controlar nuestra atención y por tanto nuestros pensamientos, también podremos controlar nuestras emociones y así mejorar ineludiblemente nuestra actuación, es siempre una reacción en cadena que podemos intentar controlar o no y que marcará nuestro rendimiento en el campo. Si controlamos nuestra atención, controlamos nuestro rendimiento y nos facilita controlar el juego.