El fútbol es y será plural, hay muchos caminos para intentar vencer, disponiendo de: excelentes futbolistas,  buenos futbolistas o  mediocres futbolistas; caminos siempre difíciles que conducen al triunfo y también, caminos mucho más complicados cuando uno no quiere ganar de cualquier manera porque entiendes que con tus futbolistas se pueden hacer más cosas que no dejar jugar a tu rival y no querer ver de cerca el riesgo, aparte de marcar un gol más que el contrario, evidentemente.

Como siempre será la táctica la que hará operativa la manera de vencer, la estrategia de juego para anular y contrarrestar al oponente, en el fútbol la teoría será maravillosa si la pelota entra en la portería contraria, no la manera más o menos brillante que se utilice para oponerse a un rival. La planificación estratégica y su desarrollo en un campo de juego no valdrá de mucho si el balón no se introdujo en las redes, sin resultado, se olvida de todo lo demás ni nada es justificable.

Tengo muy claro que no se juega, ni se jugó ni se jugará un buen fútbol porque se tenga un buen trato de balón en cualquier parcela del terreno de juego sin objetivos claros y en muchos momentos mostrando un juego insípido o anodino, jamás ese equipo jugará bien al fútbol, lo hará el que resuelva mayor número de situaciones en el menor tiempo posible manejando correctamente las posiciones de los jugadores propios y rivales en el espacio y el tiempo con los ritmos de juego adecuados. En esas variables que no se refieren a metros y reloj únicamente sino a variables vivas. El espacio tiene vida y manifiesta lo que en él se está haciendo, su aprovechamiento supondrá una baza para el éxito y el tiempo marcará con los ritmos que allí se producen la frecuencia de participación de cada futbolista. Conjugar estos tres apartados adecuadamente nos permitirá observar el entramado de relaciones jugador-equipo (defensa/ataque/ transiciones), interiorizar comportamientos y automatizar respuestas, creando una tupida red de relaciones de unos cooperando contra otros que lo impiden.

Comparto la teoría de que los equipos que ganan más veces son los que menos fallos cometen. Sin embargo, siempre hay maneras de que tu equipo les provoque errores más allá de donde acostumbran. Partimos de la base de que la ausencia de errores no existe en un partido de fútbol, pensar eso ya sería un gravísimo error, sin fallos no habría goles y sin goles no habría fútbol, los jugadores se equivocan y la escuela del error es muy sana siempre que se busque una mejora continua. Estos errores siempre estarán presentes en cada manera de jugar que cada entrenador elija, y siempre habrá maneras de ganar difíciles, en las que predomina y prioriza el contrarrestar al oponente y más difíciles, estas que tratan de ser protagonistas con el balón, donde proponer es casi igual de importante que contrarrestar. Afortunadamente, la forma de jugar queda a la creatividad de cada entrenador y por supuesto a la creatividad de los jugadores de su plantilla.

Cuando se pierde, siempre se asociará la derrota a un fracaso en muchos momentos desmedido y precisamente, cuando se gana parece que eso es lo normal sin reflexionar. Enseña mucho más la derrota que la victoria aunque la mentalidad de ganar ayuda a nuevas victorias y a mantener una fuerte moral en el equipo; en la victoria todo se acepta como bueno y nada parece que se haya hecho mal o aunque haya sido así parece que tenemos deseos profundos de minimizarlo.

Por último, una de las situaciones más delicadas de un equipo a lo largo de una liga al que le cuesta ganar es cuando en lugar de tener los jugadores deseos de vencer, tienen miedo a perder, que es otra cosa bien distinta y en esa actitud miedosa sus aportaciones son equivocas, conservadoras y no aportan todo su potencial en pos de la victoria. Es doloroso salir casi derrotado de manera inconsciente a un campo de fútbol en el que el éxito siempre es: El resultado de un fracaso más otro fracaso y nuevas dificultades, más vuelta a empezar para generar nuevas oportunidades que conduzcan a los resultados esperados necesarios para este fútbol plural.